domingo 8 de junio de 2008

Querida yo

Querida yo:

Acosadora que me sigues a todas partes. Cotilla que te metes en conversaciones a las que nadie te invitó. Son ya 21 años juntas y sin embargo seguimos pecando de desconocidas a la que menos nos descuidamos. Es gracioso porque luego somos conscientes de la capacidad de análisis que tenemos sobre otras personas, de hecho, a veces se convierte en un reto el evaluar mentalmente el cómo son. ¿Será que no sé quien soy o que no quiero reconocer ciertas cosas de mí? Querida yo, esto en parte sería un alivio pues me reconciliaría conmigo misma, contigo, ya no habría dos en uno. Por otro lado, si te pierdo a ti… ¡¡ohh!!¡¡No puedo!! ¡¡No puedo imaginarme sin mi dualidad!!¡¡Sin la chica del espejo que me mira con su mirada extraviada!!

Querida yo, ¿has leído el “lobo estepario”?. Yo sí. Te lo recomiendo. Mientras lo leía, la compleja personalidad del protagonista me recordaba mucho a nosotras. Su nombre era, era, sí, hombre, éste, empezaba por… y aquí seguramente entraría la infinita memoria de Hugo, cosa que no tengo y ¡menos para esto!

Pero fuera de burlas, querida yo. Será simplemente que tengo el, por así llamarlo, “síndrome de la hija única” y lo que pudo comenzar para no sentirme sola en los juegos, ha terminado convirtiéndose en una superconsciencia que a veces parece independiente. Más hipótesis.

Como ves aburrirme, no me aburro. Siempre he tenido una gran imaginación.

1 comentarios:

la niña solitaria dijo...

Un gran post.
Supongo que cuando nos sentimos solos es el momento en el que más cuanta nos damos de que somos dos,somos la alegría y somos el dolor,somos el blanco y el negro,la simpatía y el aislamiento más profundo,...
No es solo imaginación, es inteligencia,es supervivencia para no sentirnos solos.
PD:No estás sola.